Año 11.
 
 Tarragona 30 de Ago#D de 1903.
 iiiÜfe i i | .
 
 Nt^M. 4 5
.
 • i niiii.! IIIIII • • I . iii. • [ • • ! i.m I • ii·iw
I • • • — w > w W P — < — i * #
 
 Precios de suscnpcidii
P ara toda F-spaña: 6 reales t rimestre. P ago anticipado.
 
 U lTALATl

 SEMANARIO TRADICIONALISTA
 i S»*'»'*^'
 
 &ISÀCCI01?
 X
 
 C«He de
A-ugaito, W, I n t . A nuncios económicos.
 
 J*
 . ''''
 
 <»>>»-<<»

 . LA''_j,^.iMa
 
 AUTORIZADO POR EL EXCM
 
 L—MJi* ü
 
 JEFE REQI

 
 S egundo. Qae dicho folleto, redac- con las « s p r e ^ ^ à s
direcciones, en lugar ; alcoholisme, ÍM mtèS cantanta^T^*» fotado por
manos peritas, lleve l a firma de ir regateaédo á l a m uerte víctimas,
lirt59»*^ií?rnográflco8, los focos de hraiod el Delegado del señor
Duque de Madrid esos cuerpos científicos se c onvierte^, i M ilid^,
etc. etc. Mientras esas porquéMis escritos 8obre la propaganda car-
en España, para que sea tenido por do- frecuentemente en abastecedores
de ^ar-^^ rías permanezcan en pie, higienistas y lista, redactados á
vuelA pluma sin l a cumento oficial, y c ontenga, no s ola- n e h u p a n
a destinada á r ellenar W g obiernos ï i ^ | ^ g a l t o n con f arsas
y m enor pretensión literaria y p ublicados mente la exposición clara,
concisa y a l fauces de la implacable Parca, que sar- vienen obligados
á devolvernos el dinero. e n El Correo Español, g racias á Dios no
p or menor de nuestros principios y p ro- c ásticaroente s e b urla
de las humanas T EÓFILO. c aen en saco roto; antes a l c ontrarió,
pósitos, sino también un paralelo de las p rovidencias. En materia tan
importante son muchos los que rae e scriben aplau- v entajas que tiene
nuestra Monarquía l as aberraciones son trascendentales y diéndolos,
aprobándolos y aún comple- F ederativa sobre la República. d e
funestas conaecuetcias. Antes que de T ercero. Que dicho folleto sea
lite- todo los modernos se cuidan tan sólo de tando y mejorando' mis
propositóte. C ausarían estrañeza los aspavientos Como por otra parte,
sostuve en Alfe- raria y t ipográficamente elegante, con l a bifiene
corporal, pasando por alto, y l as exegeraciones de los rotativos, con
con desprecio, la higiene moral y l a del mesl hace pocos días que ni
las a rmas los retratos de D. Carlos y D. Jaime. d eben inclinarse ante
las letras, ni las C uarto. Que del trabajo dicho se tire e spíritu,
que por necesidad han de s e r motivo del viaje de D. Alfonso, sino sul
etras ante las armas y q ue, en tiempo UN MILLÓN DE EJEMPLARES para l
a fuef te benéfica d e donde esclusiva- piéramos que esos fervores t
ienen sá'oride p az todos los carlistas debemos s er q ue las juntas
carlistas, periódicos y mente procede la salud de los cuerpos; gen en
el fondo de aquella bolsa q ue p aisanos, y soldados en tiempo de gue-
p ersonajes del partido lo repartan gratis por cuanto la virtud e s la
salud de las B israark llamó de- los reptiles y q ue en rra, me honran
escribiéudorae carlistas e ntre las clases ilustradas de la nación,
a lmas; sin ese elemento de primera ne- E spaña es la madre de muchos
eorderot. d e toda condición, entre loa que figura á fin de que nos
conozcan, nos aprecien cesidad no hay salud posible en la parte S egún
esos rmimnm-ados, l a e scena c orperal ni en la espiritual de las que
se c ierto bizarro jefe d e la g uerra última, y nos ayuclen. q ue
se desarrolla en el país clásico de loa en cuya carta inspiro este
articulo. L a anunciada publicación d e los dis- compone la totalidad
del hombre, puesto cursos todos del Sr. Mella, será obra úti- caso
que falta en é l mismo la perfecta fueros y de la lealtad, en el
corazón de Su tesis es que n i se nos aprecia ni a yuda porque somos
desconocidos e n lísima que ojalá se lleve á c abo cuanto a rmonía,
e l perfecto equililwio en q ue la Navarra que fué testigo de tantos hen
uestra propia casa, especialmente por a ntes; pero su mucha extensión
y c arác- h an de estar en su d ebida proporción; chos homéricos,
en las i^^sadas epopeyas l as fuerzas vivas del país; y e sta es una
ter fllosóflco-histórico, prendas de indu- de ahí procede que los
vicios y l as p a - d e la tradición, será una cosa despamv erdad
como un templo, a l a lcance de bitable valor para el c onvencimiento
y siones desordenadas sean l a c ausa d e panante y a rohlcolosal. El
colmo del enc onquista de los hombres d e b uena vo- muchos trastornos
que el hombre espe- tusiasmo, del delirio y del disloque. c uantos
tienen sentido común. El acabóse, en fin. No desconoce usted, añade,
que en luntad ilustrados, desdicen d e un Pro- rimenta en su físico,
por lo cual los mé¡Ole! dicos antes que discípulos de Hipócrates
e stos 27 afios últimos hemos avanzado grama, que es lo que se busca
y propone. • •^ P ero ¿quién ha de facilitar los fondos y d e
G aleno han d e s er discípulos d e m uy poco, por más que Mella,
Llauder, Hefedéof m andados exprofeso, h a n Bolallos y d emás hombres
civiles d el n ecesarios para imprimir ese milló^ d e O riito; han d
e s er médicos moralistas o brado el milagro d e q ue e l p ais que
p artido han trabajado mucbisimo en son- P rogramas? Únicamente el
e ntusiasmo p or l a profesión de )a ú nica verdadera h asta ahora
h a sido carlista basta loa tidd propagandista, y o tros, como yo,
a níirevolucionario y p atriótico d e los m oral católica y h an
de imitar al célebre tutóttunos, se haya convertido en dinásh emos
expuesto nuestra fortuna, nuestra r icos carliites. Si a lguno hubiere
dís- D escuret que en su inmortal tratado de i » M'iàvíina dt Uu
pwtionttt dio l a prefe» tico furioso, todo por arte d e eAfpnt»*
l ibertad y h asta nu©8tr«^!dá e n t raba- ptieato á s aerMeanm de
esta tnanera por flilMltO. jos más peligrosos, de otra Índole; y sin l a
Religión, por la Patria y p or la Legi- r e n d a á l a t erapéutica d
e las a lmas A rcos d e t elas bfuratM levántanso à e mbargo, resulta
todo infructuoso por la timidad, que se tome la molestia de indi- s
obre la terapéutica de los cuerpos. l a entrada d e los pueblos^ los
v ecinos a patía de los nuestros y la i gnorancia do carlo y s e le p
ondrá e n comunicación P ero ahora, por desgracia, es el mate» t ienen
preparados los cobertores y n n d irecta con el j efe carlista autor d el
r ialismoel criterio cerrado predominante los adversarlos. s innúmero
de voladores cohetes a f «arApoyado en esto y en otras considera- p
royecto. ¿No han recaudado los repu- en la restauración de la salud,
resultan- dan la hora suprema de salir disparados ciones que usted conoce,
lo mismo que blicanos, según dicen, cuatro millones do de aqui que se
trate de curar medio y h endir los espacios siderales..... y o, p or que
le »¡go lo» pano» yH leo, h ice de pesetas para l a i mplantación
d e la h ombre dejando abandonado e l o tro ¿Que m á # El entusiasmo
es tan granh ace tres meses un estudio comparativo República? Nunca
he tenido á los carlis- m edio; absurdo inesplioable en una épode  Hacer cosquillas
en la nariz á los g ente, dispuesta siempre á o bedecer al de que la
salud pública se halla amena- b uscar esas precauciones que impiden c
onservadores desidentes, aumentando q ue e l i nal creaca y e l r emedio
llegue R ..., á i r donde la lleven, y á donde se zada y g ravemente
comprometida. su fervor dinástico por medio de buenas L os modernos
estadistas, partiendo del t aide? indudablemente que en el fomento t
ajadas del presupuesto. l e mande, no g asta cinco céhtimos e n hojas
impresas, de donde resulta nai con- p rincipio liberal racionalista,
invocan d a las virtudes cristianas, en procurar 4.** H acer sonreír á
l as institucionea. forraidad más complot» con lo sostenido con fervor
y ponen toda su confianza en l a mayor vivacidad del santo t^nor de 5,**
P oner á p arir á l a p rensa basta p or usted en sus dos artículos
últímos, e sa diosa falsa d e la a ntigüedad y l e- D ios, p rincipio
de la vM'dadera sabiduría l ograr reventarla t ambién. vántanle á su
manera templos y a ltares q ue salva, y p ara llegar á e sas alturas p
ublicados por SI Owrrw Mtpañul. D e todo lo cual s e d educe que el god
e positivos aprovechamientos, preciso P or otra parte, si como parece y
s os- y l e consagran ministros, olvidando, pu- e s d e t oda necesidad,
que haya m ás bierno del popular V illaverde además tienen nuestros
periodistas, la Revolución niblemente, que sólo el Dios verdadero
¡prácticas religiosas e n el m undo, más d e vestir de rayadillo es
un gobierno rea vanza á p asos de gigante, el día que la es la única
salud del pueblo. ventador, más* m alo que nn retorcimiento M ientras
los gobernantes nombran con oración al Sefior, oración privada y p
ú- d e tripas, al cual gobierno hay que áe«o la revolucíoaarla l
o a brase todo ¿por blica; más frecuencia de sacramentos, q uien se
decidiráo l as f uerza* vivas y a fán vocales de las Junta» de Sanidad,
m ás asistencia á oir la divina predica- eut^ar, sin miramiento ni
consideración. e statuyen direcciones genef aies del r a eficaces del
pait? | A ello pues, valientes! ción, en suma, más protección á la
Igle¿ Pueden decidirse por un p artido a l mo, r ectHicentran, e n el
M inisterio d e sia católica por parte d e los gobiernos; F iel á e
ste programa, V'illaverce s e q ue no conocen, tan desfigurado y c a -
G obernación, los cuidados d e la s alud p ero éstos se l a r egatean
y p rescinden d el pueblo, proclaman e l p rincipio d e lumniado por
sus enemigos? d e ella con incaüficabte torpeaa, y no h a atraído con
halagos de coeotte. el c a Y d espués de otras varias reflexiones, d
erecho fentilico*n>mano: «oltMi pi^puli q \deren tomar á l a I glesia
como E L riño del expollo, dándole la presidencia t odas ellas t an
d iscretas como oportu- ««pr«m