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 AÑO I .
 
 TaiTaííona-26 de Octubre de 1902.
 
 HTM.
 
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 Precios i e siscripciún
 Pura toda España: 6 reales trimestre. P
ago anticipado.
 
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 SEMANARIO ^RAÜICIONALISTA
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 Rambla S. Carlos, 11, ent." Aiuineíos
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 S efior: Al prosaBta.r'se L A A T A L
A YA en..aiJ—íerfwHiO de la p r e n s a i s us p r i n u ' i a s p
a l a b r a s y u l p r i m o r salud o deben ser d i r i g i d a s '
á Vos, y a q u e en Vos se e n c a r n a n dignísimamenfe los l e m
a s s a l v a d o r e s q u e c a m p e a n en l a gloriosa E n s e ñ
a de la tradición. L a s c i r c u n s t a n c i a s son difíciles,
l o sabemos; pero por lo mismo quo p a r a t r a b a j a r p o r l a
C a u s a do q u e s ois esforzado Caudillo so necesita d o g r a n
^'alor, es por lo q u e reclam a m o s u n puesto en l a l u c h a ,
disp u e s t o s íirmemonto á d e r r a m a r l a s a n g r e de
n u e s t r a s v e n a s el día quo a s í c o n v e n g a á los
intereses de Dios, d e la I ' a l r i a y del R e y . D e s d e lo m
á s í n t i m o d e n u e s t r o s c o r a z o n e s , quo p o r n
i n g ú n p e l i g r o t i e m b l a n , ni n i n g ú n d e s e n g
a ñ o h a c o d ndaV, os e n v i a m o s , Señor, la expresión d e
n u e s t r a m á s i n q u e b r a n t a b l e adhesión,«haciendo
fervientes v otos p a r a q u e so a c a b e n p r o n t o los d í a s
d e p r u e b a y la victoria m á s b r i l l a n t e c o r o n e los
titánicos osfu^írzos de t a n t o s españoles.
 
 H üesttto saludo

 Nos complacemos en dedicarlo do la m anera más respetuosa á todos
los dignos jefes de la comunión tradicionali.sta, a si como á cuantos
queridos correligionarios trabajan ó han trabajado en pro d el triunfo do
nuestros ideales. T ambién saludamos muy cortosmcnto á la prensa local
y nacional, con la que d ejamos establecido el acostumbrado c ambio.

 Pf?ESEHTfiCIÓH
 LA ATAL.\YA a cude al palenque de la p rensa para
defender con bríos y entusiasmo las sublimes ideas (pie c o n tiene la
tradicional bandera do Dios, P atria, lioy. H oy más que nunca necesita
la Religión, necesita la Patria, que los españoles no contagiados por el
di.solvenle liberalismo, que todo lo divide y lo corronqH!, se impongan el
sacrificio d e trabajar sin descanso para que el b rillo de la Religión
no se oseuresíca, p ara (pie la vida de la patria no peligre. L os
grandes ideales, cuyo definitivo t riunfo perseguimos, profesados por
iodos c on buena fé, podrían regenerar el mundo. N o queremos acusar
á nadie, pero s i deseamos caiga la venda á los ilusos q ue en su
excesiva candidez, llegaron á c reer que, apartándose del partido t
radicionalista, habían de adelantar el t riunfo de la Causa tres veces
santa. L as consecuencias de tan grande e quivocación deben desengañar
á los c atólicos que aún permanecen ciegos, c onvenciéndose de que
todas las consideraciones que a ntes merecían de
 
 los liberales,
eran debidas á la bueíla Y l a reforma del Concordaío. Y l as leyes
descentralizadorarf. c ompañía que les prestaba el partido E staraos
asistiendo á la agonía de ese Y cien otras más que sería pre^UJo
enuc arlista, que en tantas ocasiones dem onstruo de cien cabezas, que
se llama merar. rramó la sangre generosa de sus hijos Y á p ropósito:
¿qué se ha hecho de e n defensa de la Cru?. redentora. ¿ 0 « é
lili«irftlismo; y si no fuera por la boberla d e muchos católicos,
que antes quisieran a quella célebre comisión ó ponencia que e s lo
quo hacen los liberales con los a nansarlo que darle muerte, ya estarla
t enia que reformar todos los servicios? c atólicos después de habernos
divi- s epultado bajo siete estados do tierra. Ah ya! se trataba de otra
engañifa al dido? El liberalismo que se presentó tan p aís para ganar
tiempo é ir sacando los L a Iglesia es atacada por sus cuatro p ojante
y tan gallardo allá en sus c uartejos al contribuyente. c ostados y
por toda clase de enemigos buenos tiempos, que avasalló inteli¿Se vá
convenciendo ol pueblo? génoias muy preclaras y cautivó aún q ue se
valen de t o d a ^ É ^ a r m a s . ¿Vá conociendo quienes son los
que, L os funestos g o b e í ^ p t e s que con corazones muy rectos,
victima hoy de a demás de esploíarlo, se burlan de él. s us torpezas
y concupiscencias han Sfia propíos desaciertos y ahogado por ¿Y de
aquel dos ó tres por ciento do c onducido á la tti^íión al desastre,
8u« propias concupiscencias está dando l as últimas boqueadas. El
liberalismo, r ebíya en el presupuesto de gastos? h ánse atrevido
á p«fe%r sus manos en qm p redicaba con ardor la excelencia P ues,
.sencillamente que fué otra tol as cosas de la Roñgión, y, empezando
d« toda idea expansiva y de progreso, p or donde empezó la masónica
F r a n - q ae anatematizaba atrabiliariamente el madura de pelo del
Viejo Pastor. cia, llegarán hasta donde ésta llegue. r ígimen que
llamaba d 4 l a eVcíavitud, y C analejas está más mudo que un C rean
los católicos todos, que si en qm se nos presen taba.*éomo la aurora m
uerto. vez de vernos desunidos, contempla- df un dia claro y espléndido,
va á morir Se conoce que hizo efecto el toque de ran, los enemigos de la
Iglesia, que con la nota de tiraní» -f opiresor de los a tención que
le mandaron de cierto paé sta iba guardada por el poderoso, p«©blo8,
forzador de ^ s conciencias, laciú. a bnegado, y entusiasta partido
tradi- TOftldecido por t©do8 los que aman la liT anto hablar y tanto
mover el país cionalista, á bien seguro que no serían bertad, que él
a l i j e n otros tiempos nos p ara luego retirarse por el foro, será
t an arrogantes con los católicos, ni se h abla, con mentida! promesas,
ofrecido. m uy cómodo pero nada formal ni afin E l liberalismo, que no
puede vivir sin decent©. p ermilirian las impertinenciasque ahoSe ve
claro que Canalejas lo que quera se permiten con los mismos Prelados; 1Í;
s uspensión de las garantías casi pernanente, sin nombramientos de real
ría era asustar, para que no le dioran la d e la misma manera que si en
Francia o»d©n, sin el desenfreno del caciquismo, j efatura á Moret,
y como todos, se valió e xistiera un partido político organizado Sí»
el falseamiento del sufragio y sin la del pobre pueblo, que por poco
paga con y d isciplinado como el nuestro, tam- ^ |>dredumbre social que
él foment», me- s angre, ©n Barcelona, el maquiavelismo poco habrían
sido lanzados de su país r,íC0 morir á manos de Sagast» y de Sil- d
e «« nu0vo protector. n atal los pobres religiosos, ni más ^ni víla,
que es ya el colrnto del robiyamien¡ Cuanta farsa! m enos quo si so
tratara du ílcras, pa rias ó leprosos. Muriese el régimen actual
á manos de S ilvela ha acusado, en pleno CongreP or otra parte; la
Patria, la Patria a quellos antiguos gigantes de la orato- so, á Romero
Robledo de haber publicaq ueridísima, está atravesando una cri- ria,
temperamentos viriles y corazones do en un periódico de S. Sebastián,
un sis aguda, un estado de verdadero esforzados que tenían alientos
para gran- a rtículo contra las instituciones. Y Rop eligro. Deshecha
y corrompida por des empresas, alguna honra sería para mero Robledo
ha replicado, según dicen, lo que los miopes llaman libertad y é l
ese linaje de muerte; pero hoy sin a irado, que eso mismo hizo Silvela
desn inguna idea que le vivifique, sin nin- de M Tiempo. n osotros
calificamos de libertinaje, gún poeta que lo cante, sin ningún oraD e
lo que resulta que si Romero Robleh állase en entredicho en las grandes
dor que pregone sus grandezas y con los do ha sido irreverente con las
institucioc ancillerías, y, si levantando los cora- m édieos de cabecera
tan ineptos y desa- nes, P aco Silvela lo ha sido también. zones, n
o tratamos de acudir al pronto creditados que todos conocemos, es oso
Y q ue lo único que les uno es el comer emedio, auguramos días más
tristes, y a el colmo del descrédito. dero. j ornadas más desastrosas
aún, que las E l partido carlista, que es el que ha s ufridas en estos
últimos años. T rátase de formar una nueva escuad e coger en breve
la funesta herencia L os sentimientos religiosos y el amor q ue le vá
á dejar el liberalismo, está dra, cuyo coste so evalúa en mil milloá
la l'átria, exigen y reclaman impe- a rma al brazo y á las órdenes de
su nes de pesetas. ¿ Para qué? ¿para quo nos la echen A riosamente
que todos los buenos cató- A ugusto Caudillo, esperando que en los d
esignios de Dios suene la hora de hacer pique? licos, q ue todos los
hombres verdadeMás valdría que esto dinero se dedicaramente patriotas,
se unan en apretado el último sacrificio en pro de la Religión, úe
l a Patria y del Rey. ra á construcción de caminos y canales, h az,
y, dando al olvido diferencias secon lo que se enriquecerla al país,
proX. cundarias, se apresten á la defensa de porcionando t r a b ^
o á la clase obrera, l o que tanto amamos. Qu© está múriéndose
de hambre. Q ue no haya más discordias; que EL C OBSBTA, t odos los
corazones palpiten al unísoA ntes de nacer nuestro semanArio ya no;
q ue todas las inteligencias tiendan a l mismo fin, quo no debe ser otro
que m erece loa tiros de los contrario»; esto Poi* y pmpm. TmtfpmQonm la
salvación de la Iglesia y de la Patria. m b uen síntoma. E s horroroso
lo que ocurro en nuostr» El diario iiocedalista La Crmz m c reyó | ¡
Arriba los corazones! d esdichada ciudad, y decimos esto, con o bligado á
dedicarnos un suelto tan ligero como parido. ¿Pretendió con ello qui-
el alma amargada, porque no pasa día Q ueda hecha rmestra presentación
tarnos suscriptores"? pues m l levará sin que la ola de la decadencia
que nos y t razado nuestro programa. c hasco, porque entre la compafiia
de un arruinik, deje de ganar terreno á la poca E stas son las ideas que
defenderá n oc^dalist» disfrazado y la d© un deci- p rosperidad que
nos queda. Aquí el malestares gejjeral y la miseLA ATALAYA, p rocurando
rehuir cues- dido carlista, la elección no es dudosa ria aterradora. Las
familias están emip ara todo buen tradicionalista. tiones personales,
que, aparte que á Oréanos el colega: no so mota en los grando
continuamente y los establecín ada práctico conducen, resultan e n
o roientos viven de milagro. Sobre todo los josas para los lectores y
desvirláan la aauntog ajenos y cuide de loa suyos, que c afés y tiendas
de bebidas da lástima y b astante lo necesita. m isión de la prensa. p
on* mirarlas á l»s áiex d e la noche y Q aaará más. A hora que los
esforzados y los íirmiss a un en pleno día. Ho m c oncibe como n os
ayuden en la difícil empresa, y L as Cortes han sido nuevamente p ueden
vivir y pagar la contribución. q ue Dios bendiga nuestros esfuerzos,
A biertas. I n un» palabra, todo» convienen «a p ara el mejor acierto
en la misión q u e Y como de costumbre, los padres de la q ue Tarragona
e»tá perdida. ¿Porqi^ n os imponemos, y que ciertamente no p atria
so han entretenido ©n lucir sus c ausa? A nuestro entenior por la
m«ldita s erá de satisfacciones ni de lucro, sino f a l a t oratorias,
sin hacer nada de pro- apfttfa que nos tiene aplanados. Twho, olvidando
que hay asuntos d© Si en rm d e entreteoernos en lucli»» d e trabajo
y sacrificios. i nterés capitalísimo que resolver. I ntestina» que
á nad» práctico conduet», L A R RBA^IÓN. E ntre ellos la cuestión
obrera, que s upiéramos prescindir de nuestras divi« sté destilando
sangre. siones par» unirnos como um solo fc«
 
 P eriodo agónieo
 
TOQUES DE ATAQUE